Rueda pide a las empresas constructoras su colaboración para cumplir el objetivo de llegar a las 10.000 viviendas públicas en 2030

Destaca que a la meta marcada al inicio de la legislatura de duplicar el parque de vivienda pública con 4.000 nuevas viviendas en 2028 se suma ahora el nuevo proyecto de construir 2.000 más en los próximos años

Recuerda que la Xunta también impulsa otras medidas en la materia como ayudas a la rehabilitación o alquiler, beneficios fiscales o el desarrollo de suelo residencial

Santiago de Compostela, 29 de enero de 2026

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, solicitó hoy a los constructores gallegos su colaboración e implicación en el objetivo de alcanzar las 10.000 viviendas públicas en 2030: “Es un objetivo del Goberno galego, y es un objetivo perfectamente concreto y concretado en número de viviendas y en plazo de ejecución. Y, por eso, con vuestra ayuda vamos a hacerlo”, apuntó el presidente.

Así lo señaló hoy durante un acto de presentación al sector de las medidas del Goberno galego en esta materia, en el que estuvo acompañado por la conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Martínez Allegue. El acto se organizó en colaboración con la Federación Galega da Construción (Fegacons), y contó con la participación de representantes de empresas constructoras de la comunidad.

En su intervención, recordó que al inicio de la legislatura la Xunta se marcó el objetivo de duplicar el parque público de vivienda en 2028, y pasar de 4.000 a 8.000 viviendas. Ahora, esa meta se amplía para los próximos años, en tanto el II Pacto pola vivenda, presentado este lunes, prevé la construcción de 2.000 viviendas más hasta 2030. Estas, sumadas a las 4.000 ya comprometidas, supondrán que Galicia contará en 2030 con 10.000 viviendas públicas: “Nunca hubo una propuesta tan cerrada, tan importante en inversión y tan medida en cuanto a los plazos. Porque responde a una necesidad social, ya que nunca hubo tanta necesidad de vivienda”, subrayó Rueda.

Conseguir este objetivo supone no solo una importante movilización de inversión, sino que también implicará un esfuerzo sin precedentes en materia administrativa y de gestión, a la hora de poner en marcha las licitaciones, mesas de contratación o supervisiones técnicas; además de una gran carga de trabajo para las empresas constructoras. De hecho, la previsión este año es licitar casi 2.700 viviendas de promoción pública, con una inversión de cerca de 500 millones de euros: “Nuestra responsabilidad es hacer vivienda donde se necesite y donde sea posible en plazos razonables. Y no queremos obsesionarnos con el número, porque también es importante la calidad. Las viviendas de protección pública no tienen por qué significar viviendas de menor calidad. Eso también hay que cuidarlo”, señaló el presidente.

En cualquier caso, Rueda recordó que la construcción es una parte fundamental de la política en materia de vivienda, pero no la única: “El problema de la vivienda no se va a acabar simplemente construyendo, pero construir es necesario para arreglarlo”, señaló. Así, citó, por ejemplo, las ayudas a la rehabilitación y al alquiler, los beneficios fiscales o el desarrollo de suelo residencial. Sobre este último punto, recordó que la previsión del Goberno galego es desarrollar suelo hasta 2028 para 25.000 viviendas —20.000 de ellas protegidas—: “Ojalá que esto sirva para seguir transformando la construcción en Galicia, seguir en un puesto puntero. Y ojalá que esto sea el principio de muchas más cosas que tengan que venir”, destacó el presidente.